sábado, 26 de marzo de 2016

EL CAOS TAMBIÉN PUEDE SER BONITO

EL CAOS TAMBIÉN PUEDE SER BONITO
Eran casi las 21:00h, era hora de irse de aquel pantanal. No se veía un pijo por aquellos lares, bordeábamos epicentros de neveras y botellas vacías. Me ponía nervioso mirar el reloj, el tiempo escaseaba y teníamos que llegar a la parada de buses. Driblábamos cuales astros del fútbol a aquellas hordas ebrias que danzaban al son de la música, de un lado a otro siguiendo patrones ilógicos. Yo me limitaba a levantar de vez en cuando la mirada buscando la referencia que me daba él bólido que se dibujaba en la  parte superior de la bocatería del recinto, la cual hacía esquina con la ansiada salida. 

Y en aquella oscuridad, en aquel caos, estabas tú. De negro y con una rebeca blanca que desafiaba a la noche. Yo iba delante guiando y en un principio pasaste desapercibida, pero mi colega buscaba su gol y se detuvo a hablar con tu amiga. Yo solo quería irme a casa, pero comencé a hablar contigo con el fin de matar el tiempo. Y entre tus sonrisas y mis tonterías nos empezamos a conocer. Me sacabas un año y con suerte terminaríamos en el mismo sitio trabajando, en un cole. Y en pocos minutos, me di cuenta de que me encantaba mirarte a los ojos y deleitarme con tu sonrisa. De que supieras de Benedetti y de su estrategia, abrazarnos y despedirnos en un cálido beso que arrojaba rayos de luz a aquel contexto post apocalíptico. Sé que guardaste mi número, pues lo apunte yo en tu teléfono. Me prometerías que volverías en breves, que no me preocupara. Que volveríamos a vernos. Que te encantaba la playa y Alicante. Que volverías. Nos dimos un último beso y te perdí de vista entre la muchedumbre.

Y ya en casa, ahora que desde la distancia es fácil y cobarde, recuerdo tu aroma, tu sonrisa y tus ojos grandes, tú calma. Aunque tú no lo sepas, aunque tú no lo entiendas y este mensaje tal vez se pierda buscando una respuesta en un mar de dudas. Ahora que estoy seguro, de que jamás responderás esto, puedo decir que tal vez seas lo mejor que me ha pasado. Pero creo que ya ha transcurrido el suficiente tiempo como para hacerme saber que para ti solo fue un lio más y nunca habrá nada entre nosotros. Por lo que solo me queda apartarme de este caso, con muchos motivos para visitar la ciudad de los amantes, de perderme por sus calles y con la fe de que algún día, rescates mi número de tu agenda y nos sumamos de nuevo en la oscuridad de la que nacimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario